Entre la bondad y la última decisión

Hasta hoy, la vida me ha enseñado a creer en cada ser humano, en la bondad y la esperanza, incluso cuando de repente se nos ven oscuros los días. A veces, nos vemos envueltos en un mundo que nos dice rápido que llevo prisa, sin detenernos a contemplar el tiempo, las personas o los recuerdos.

Cuando somos niños, queremos ser, queremos soñar que es posible el mundo perfecto, donde no tiene cabida lo caótico, se nos enseña y lo aprendemos, pero en algún lugar del camino, por ahí de los 15, 16 o 20 años, dejamos de lado la bondad para enseñarnos a ser como dicen, “colmilludos”, nos dicen que hay que tener malicia, que hay que adelantarnos a los demás, como si fuera un mérito y un logro que muchas veces solo nos da un resultado inmediato pero que al final, nos anuda cada vez más alma.

Yo apuesto por ser cada día más sensible a lo que sucede, y a cuestionar a veces el por qué hacemos lo que hacemos. Tengo poco más de un cuarto de vida, a este tiempo, en esta edad y en este año pongo a prueba lo aprendido, me cuestiono lo que creo y lo que no creo también, a veces en busca de pruebas me encuentro que el sentido común me da más de lo que busco.

Si bien la vida me pone al frente muchas preguntas a las que no tengo respuesta, tengo claro que al final del día el amor es el camino, y el amor no se reduce a unas palabras, se pone en lo que hacemos, en lo que decimos y cómo lo decimos, se demuestra en presencia y en la ausencia.

Comprendí la necesidad de poner el amor en las palabras y en las obras, pues al final del día lo último que queda es la vida, la que tenemos para ser, estar y compartir. Y en el deseo de ser parte de esta generación que participa desde sus trincheras, me sumo al aporte con lo poco o lo mucho a una causa parar mirar lo humano a través de “Mi Ofrenda”, pues estar presente no me es posible, pero sí comprendo que así como yo, hay tantas causas como necesidades que cubrir y personas al frente de proyectos con nombre y apellido que ponen cuerpo y alma para hacerlos posible, estando para los demás.

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Historias de generosidad

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